Una nueva batalla comienza en 2026
Seis agentes de la Guardia Civil estaban frente a mí, y empecé a asustarme porque tenían fama de violentos. Le rogué a mi madre que me explicara que había consentido que estuviera en su casa. Mi madre se quedó sin palabras, en estado de shock. La policía quería que me fuera. Estaba aterrorizado. Tenía cincuenta y cuatro años y nunca había vivido nada igual. Un guardia civil me distrajo, y otro, de más de dos metros de altura, me arrastró del sofá y me tiró al suelo antes de abalanzarse sobre mí. Grité de miedo, y para calmarme, me abofeteó repetidamente. Me pusieron boca abajo y me esposaron a la espalda. Logré girar la cabeza hacia mi madre para intentar razonar con ella una última vez. ¿Y creerías lo que pasó después? Me quedé atónito al ver a mi madre, porque lo único que veía era a mi madre de 89 años golpeando a los guardias civiles con una botella vacía de Coca-Cola. Incluso en ese momento trágico, encontré un toque de humor. ¡El instinto de mi madre había sido defender a su hijo!Haz clic aquí para leer el resto de la historia.